Corrían los tiempos en los que todavía existían las Javieradas femeninas. Con la ilusión de una recompensa poco espiritual que nunca llego y la cara por aquel entonces con más granos que una paella, emprendimos marcha a Javier varios “peregrinos” hasta tres veces; el primer año andando, el segundo haciendo dedo y el tercero en autobús. Así, con este bagaje como “peregrino”, no puede uno si no sentir cierto vértigo cuando se entera que alguien tiene un camino de más de7000 kmpor delante. Esa es a groso modo la distancia que separa Fisterra de Jerusalén y que pretende – y seguro consigue – recorrer Guillermo Nagore contando historias en un proyecto de concienciación acerca de la enfermedad de Alzheimer. El proyecto lo ha bautizado como “La memoria es el Camino” y mejor que no sea yo quien os cuente de qué va y lo descubráis por vosotros mismos.
Buen camino Guillermo y hazte notar si pasas por Obanos!
@gnagore Guillermo Nagore
Peregrinando de Finisterre a Jerusalén para contar historias del Alzheimer, ese jodido alemán ladrón de recuerdos.


Fiestas de Obanos (el blog)
