Desconozco, por no haber tenido la suerte-desgracia (táchese lo que no proceda) de haber pasado por las escuelas de Obanos en mi época de infante, lo que se ha podido escuchar dentro de esas paredes que este fin de semana celebraran su 75 aniversario. Presumo que como en todas las escuelas habrá historias para todos los gustos, aunque serán a buen seguro aquellas más agradables (como hacen aquellos que han pasado por el ejército), las que compartirán aquellos y aquellas que acudan a la comida de hermandad del próximo sábado.

Pese a que no creo que el hecho de no reunir la condición de ex-alumno sea mayor impedimento a la hora de acudir a la misma, otros asuntos igual de lúdicos quizás algo más profanos reclaman mi atención este weekend, así pues me voy a quedar con las ganas. ¿Con las ganas de qué? De comer y beber no creo, me voy a quedar con las ganas de preguntar a los ex alumnos y alumnas de Cutica, Paquito, Doña Pilar y demás “catedráticos”…si formaba parte del programa educativo de aquellos tiempos una libre y grand…perdón, una libre e imaginativa adaptación de las enseñanzas de hijo del carpintero. Sí una que rezara (nunca mejor dicho), “denunciaros los unos a los otros como yo os he denunciado” pues parece es una de las máximas que impera en el pueblo desde tiempos pretéritos hasta nuestros días
De ser esto cierto y de formar todavía parte del actual programa educativo, solicitaría del Señor Pérez Nievas consejero de Educación del GN el cambio (o nueva inclusión) por el aforismo “hay que follar más y joder menos”. Me parece que está mucho más acorde con los valores que se debieran de fomentar en las nuevas generaciones, con los tiempos que (se)corren, con la libre circulación de la pildora del día despues y con el buen rollo en general.
PD Bueno, y si cuando estáis comiendo os aparece un inspector de sanidad a miraros los mejillones de los pies, otro de actividades económicas, un tercero de la SGAE y así sucesivamente, no os vayas muy lejos. Dado que se pega todo menos la hermosura, lo más probable es que haya vuelto loco marianico y haya aprendido por ciencia infusa esto del “denunciaros las unas a las otras”