El 17 septiembre 2008 /
General (Obanos) /
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Cuando las subvenciones se usan para dar dinero discrecionalmente para pagar favores, servicios, amiguismos u ordeas a modo de prebendas, son un arma muy peligrosa a la vez que poderosa. Todos lo hemos visto alguna que otra vez como las subvenciones (mal empleadas me refiero), han sido durante mucho tiempo usadas por todo tipo de instituciones para comprar conciencias, acallar voces y redistribuir la riqueza (entre los amigos, claro está).
No es que esté en contra de las subvenciones, entiendo que, dependiendo de los casos, son una cosa necesaria y un instrumento que bien usado si que puede ayudar a una redistribución un poco más justa de los recursos. Pero cuando veo que, vía modificación presupuestaria y con carácter de urgencia en la ejecución, llueven sobre Obanos 300.000 (la cuarta 4 partida más importante dentro del conjunto de obras subvencionadas en este año por el INDJ), no puedo sino preguntarme si no estamos ante el chocolate del loro. Esta sospecha se acrecienta cuando en la misma lista de subvenciones veo que Uterga con 203.878 € también se lleva un buen pellizco.
No dudo del compromiso y la buena fe de las personas que han trabajado para conseguir estas subvenciones, pero viendo como funcionan Sanz y sus acólitos, habrá que vigilar estos “caramelos”, no vaya a ser que sean más indigestos que un bocadillo de migas de pastor con abadejo y ensaladilla rusa del Centro. ¿O acaso se nos olvida donde (*) quiere instalar este gobierno de UPN-PPSN la ciudad de la carne?
Por otro lado y por muy bonita que sea la recreación del frontón cubierto que hemos podido ver en la revista entreto2, ¿es realmente un frontón cubierto cuyo coste presupuestado (luego ya veremos por cuanto sale) asciende a 500.000€ (**) lo que necesita el pueblo de Obanos?
(*) Pregunta retórica que se resuelve como dicen los que venden los melones de Villaconejos, “en la puerta de TÚ casa”.
(**) Por si todavía, como yo, os perdéis con el tema del euro, 83 millones de los de antes que dirían nuestro mayores y no tan mayores
