Hace unos pocos días tuvimos la oportunidad de conocer que el PPN presentará una lista a la alcaldía del Ayuntamiento de Obanos encabezada por Joanna Arce Miró. La única referencia que tengo de la candidata popular al Consistorio obanés es su presencia en dicha lista por lo que no dispongo de ningún dato para poner en tela de juicio su valía y capacidad para afrontar esta labor. En cualquier caso, desearle suerte en esta andadura sería tan hipócrita como la propia eliminación de la hipocresía que diría Nietzsche, ya que, mi visión del modelo de sociedad está en las antípodas de la del Partido que lidera Mariano Rajoy. Antípodas que no debiéramos buscar en todo caso en posicionamientos del PSOE, con un Pacto del Pardo de facto con los populares que recuerda más al Tigres, Leones, todos quieren ser los campeones que a cualquier otra cosa.
Lo que no voy a negar a la cabeza de lista del PPN son sus arrestos para presentarse bajo estas siglas en un pueblo como Obanos, donde uno de los comentarios más escuchados entre los electores es el de, “yo soy apolítico, a mí sólo me interesa lo que pasa en el pueblo, lo del Parlamento me da igual”. ¡Cómo si no le afectaran las decisiones (presas del Arga, ciudad de la Carne…) que se toman en el Parlamento!. Y curiosamente, muchas de estos votantes realizan esta afirmación mientras depositan su voto ejemplar de Diario de Navarra debajo del brazo.
Que en muchos pueblos se vota más a personas y formas de entender la vida y no tanto al partido no es algo nuevo y Obanos hasta la fecha no es una excepción. Sospecho que esto bien lo sabe y lo habrá valorado la candidata popular, así como, a buen seguro igualmente lo recuerdan sus hasta hace bien poco correligionarios de UPN.
De hecho, algunos todavía recordamos, y si no ahí tenemos las hemerotecas, cómo la última vez que se presentaron listas bajo siglas de un partido en Obanos, la candidatura del partido de Sanz y Barcina (supongo que por aquel entonces también el de Joanna Arce Miró), obtuvo únicamente 90 votos en su lista al Ayuntamiento, mientras su candidatura al Parlamento de Navarra obtenía 250 papeletas. El pobre resultado tuvo su reflejo en un único concejal (de siete) durante la legislatura de 2003. Y en la siguiente legislatura: silencio por parte de UPN, al menos en lo que a presentación de listas bajo sus siglas se refiere.
Pese a que, en los últimos procesos electorales Unión del Pueblo Navarrro ha sufrido un descenso en el número de votos obtenidos en lo que al Parlamento foral se refiere (275 en 1999, 250 en 2003, 221 en 2007), como se dice de las meigas, en Obanos, de UPN, “haberlos hailos”, y uno no puede evitar preguntarse, ¿seguirán con esta misma postura en las municipales de 2011?
Cuesta adivinar que un partido como UPN se pueda permitir el no tener presencia, si no directa al menos indirecta (más cuando tiene una bolsa si bien menguante más o menos definida de votos), en el consistorio de una localidad que tiene interpuesto un recurso al PSIS para la instalación de un más que polémico macroproyecto cárnico en sus inmediaciones.
Hay demasiados intereses en juego como para dejar al albur de la buena voluntad del ayuntamiento entrante. Y si encima viene el PP y saca una candidatura no me quiero ni imaginar…¿o van a ser tan majos la junta local de UPN de dejar sus votos en Obanos a los de la calle Genova?
Entonces qué, ¿una lista propia, una agrupación electoral quizás…? Que una agrupación electoral, a nivel municipal, puede ser una fórmula para sumar, sobre todo en los pueblos, entra dentro de lo aceptable en el juego de la política ya sea esta una iniciativa táctica o estratégica. Pero estas agrupaciones resultan mucho más creíbles si no las lideran “numerarios de partido” de carné y cuota. Y es que, llegados a este punto, me parece más digno el paso adelante de la candidata popular. Que luego nos lían una como la de Galipienzo en Egües y a los padres y madres intelectuales del desaguisado encima les sale gratis. Atentos amigos y amigas próximamente a salvadores del pueblo, iluminados, profetas y lobos vestidos con piel de cordero.


Fiestas de Obanos (el blog)
