Sin saber como y guiado por el espíritu del Chemin (que debe de ser primo hermano de ese otro vizcaíno tan famoso), me encuentro con las palabras de un peregrino que desde el fatxoki escribe:
“En Obanos, voy a comer. Luego me bajo a Puente la Reina. Hubo Magia en Eunate.”
Ya, vale que yo no lo he hecho y no alcanzo a ver todo lo onírico que rodea el camino de Santiago, pero aunque lo hubiera hecho si me encuentro una locución con tanta “mamia” como esta, el cuerpo me seguiría pidiendo 5 minutos de reflexión guerra.
Aunque se le puede sacar punta, paso por alto lo de comer en Obanos y bajar a Puente ya que es algo que haremos (el orden de los factores no altera la resaca) más de uno y una en estos días que acercan, y nos pasamos directamente al postre.
“Hubo magia en Eunate” ¿Qué creéis que pudo provocar la citada magia a nuestro misterioso peregrino o peregrina?
- En Eunate, por fin y tras varios intentos consiguió ir al baño sin reventarse la almorrana.
- Venía del camino de Jaca y había realizado una parada técnica minutos antes en el H2000 para cargar baterías.
- Pilló (y remató la faena en la pieza de alado) con una peregrino Senegales de 1,90m
- La sobredosis de tabaco “rubio” (que mi hijo fuma rubio y como vosotros fumáis negro no sabéis como huele el rubio que se pudo oír en su día por la villa), que como era delbuenoynojaravacaputaymala le provoco un éxtasis que ni el de Santa Teresa de Bernini.
¿Otras hipótesis?






Fiestas de Obanos (el blog)
