Es público y notorio que una de las razones (a la sazón la razón) que se usaron en su día para oponerse a la implantación de la ciudad de la carne en el valle de Elorz fue que su ubicación estaba más cercana a los núcleos urbanos que los 2000 metros que marca la ley.
Esta misma línea de acción es una de las que ha usado la plataforma “No más térmicas” que se opone a la nueva central térmica de Castejón y que ha conseguido el respaldo del Tribunal superior de justicia de Navarra que en sentencia del 4 de de Diciembre ha declarado ilegal la nueva central. El pasado lunes en rueda de prensa hacían valoración de esta sentencia y se mostraban dispuestos a seguir trabajando tal y como Jesus Mari Tomás nos cuenta en este video.
Con estos precedentes ¿Cuál es el verdadero interés del (des)Gobierno de Navarra al apoyar la ciudad de carne en Valdizarbe cuando es manifiesto que el proyecto no cumple con la distancia de seguridad mínima obligatoria motivo por el cual hay ya más de una sentencia en firme? No me queda claro hasta que punto quieren solamente ejecutar la obra ahora que parece que vienen peor dadas para sus amigos los constructores, especular, o realmente llevar a cabo todo el proyecto en su totalidad que si un tribunal un día la declara ilegal ya se las ingeniaran para hacerla legal con su política de hechos consumados. Lo que si que tengo claro es que hay exigir responsabilidades no solo penales sino políticas también a todos estos autoproclamados gestores (justamente con el graduado algunos de ellos) cuando comenten semejantes despropósitos en el ejercicio de sus funciones. ¿De donde van a salir ahora los 180 millones gastados para nada en la central de Castejón o los 11 millones de Arazuri (otra obra anulada también por el Supremo por los mismos motivos)?
¿Qué dirá en consejero de turno cuando un tribunal declare ilegal la obra de la ciuedad de la carne, que la culpa es de los técnicos? ¿A cuanto ascenderá para entonces la cuenta en Valdizarbe? Hagan sus apuestas señores!!






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